Hueva

•junio 22, 2009 • 1 Comentario

Odio a la pasita asesina

My fuckin’ attempt of a book

•junio 22, 2009 • Dejar un comentario

Tengo que admitir que, al principio, yo tampoco lo creí. Un tucán con aires de Prometeo al cual el corazón se le escapó volando, simple y sencillamente no existe. Luego miro a mi alrededor y a mis adentros. A mí también se me ha escapado un colibrí del lado izquierdo del pecho, y yo también espero tranquilo sobre un alambre de púas pero no sé qué. Cuando me dejó, buscaba angustioso su imagen por todos lados. Yo también me volví un poco loco en noches de desvelo imaginándola a mi lado, ésta vez para siempre. Hoy amanecí y me di cuenta de que… yo también… soy un tucán morado.

Ya casi

Hay en este mundo, palabras que me gustan, frases que me gustan, textos que me gustan, libros que me gustan. Me gustan por ejemplo, la palabra catarsis (no Katarsis, porque es muy punK), decir pobre pendejo, las editoriales de los periódicos y los libros del maestro Roura y Samperio.                                                                                                                                                                                Me gustan los anagramas, los palíndromas, el scrabble… Me gustan los poemas, los grafitis, los aforismos, las frases cursis. Pero no hay cosa en la maravillosa lengua española que me guste más que el ya casi que se derrama de tus labios agitados con un tono entrecortado.                         Ya casi es un milagro. Ya casi es un premio, una exigencia, una súplica, un apuro y un descanso. Ya casi es mi frase favorita. Ya casi significa que, juntos, hemos llegado hasta la cima de la montaña, ahora, sólo falta que juntos también, nos dejemos caer. Ya casi es un punto muy peligroso. Es como leer el libro de nosotros haciendo el amor, el capítulo penúltimo se llama Ya casi, y el final depende únicamente de lo que hagamos, mal o bien, después de que lo dices. No mentiré, a veces, cuando dices ya casi, me hallo un poco cansado; pero no hay en este mundo mayor motivación, mejor bebida energizante, que cuando suavemente dices

ya casi…

*

Dime por favor, ¿a dónde se va el tiempo que me hace falta cuando estás conmigo? Cuando estamos juntos nunca me alcanza el tiempo.

*

Quiero verte

No es la primera vez que lo dices. Tampoco es la primera vez que me dices que me necesitas o que me amas. Yo sé lo que quieres decir cuando dices quiero verte. Quieres que nos veamos a escondidas, que nadie lo sepa. Que en las sombras nos robemos besos y caricias, que entre suspiros nos hagamos promesas.                                                                                                                                              Tú sabes que yo quiero verte también. Tampoco es la primera vez que te lo digo, ni la primera vez que te digo que te amo, o que te necesito. Sabes que sé lo que quieres decir cuando dices quiero verte, aunque nunca lo discutamos largamente. Yo también quiero que nos robemos besos y caricias, pero a la luz del día; que las promesas se cumplan, ya no rodeadas de suspiros, sino de lágrimas de alegría.

Ideas Secundarias

-Hoy te toca viernes social y sexual.

Nadie sabe su nombre. Su amiga se llama Reyna (sí, ReYna). Todos los viernes se aparecen por el paradero con sus faldas grises, sus blusas blancas y sus suéteres verdes. No pueden tener más de dieciséis años, probablemente no tengan ni quince. Reyna es la menos agraciada, chaparrita, morenita, llenita, ni siquiera se maquilla. Tiene la blusa sucia, el dobladillo descosido, el suéter roído.                                                                                                                                                      No conozco el nombre de la más guapa (quizás no tenga edad suficiente para llamarla guapa y haya que llamarla bonita, linda, tierna…). Se nota que es también la más “pulga” como diría mi abuela. Tiene cabello negro brillante, es blanca, buen cutis, piel suave, piernas torneadas y no flacas. Seguro que su falda lucha diariamente para cubrir toda la piel que puede, aunque nunca es mucha.                                                                                                                                             La primera vez que las vi estaban hablando con el hombre que controla la salida de los camiones y microbuses (no sé cómo se le llame). Las he visto varias veces después de eso. Hoy, particularmente, se han subido al mismo microbús que yo. Naturalmente las dos se sentaron en frente del chofer, Reyna en el pequeño asientito que acostumbran llevar y la otra en el tablero.                                                                                                                                                                                             No puedo evitar escuchar su conversación, simplemente son de esas mujeres (¿ya son mujeres? ¿o habría que llamarlas niñas o señoritas?) que no pueden evitar hablar fuerte. Manito esto, manito lo otro, ¿veá?, oh ts ¿a poco?, no manches manito… No puedo evitar mirarla. Ni siquiera lo intento. No hay un alma en este apretado y caluroso microbús que pueda evitar verla. La naturalidad con que abre y cierra las piernas dejando entrever su ropa interior blanca es abrumadora.                                                                                        Ahora me he distraído mirando la calle, sus palabras resuenan en mi cabeza, pero no les hallo ningún sentido, ninguna razón de ser. Despierto de mi ensueño diurno. Es hora de bajar, elijo la puerta delantera para hacerlo.

-Hoy te toca viernes social y sexual.

La amiga de Reyna se halla ahora junto al chofer, y mientras pronuncia estas palabras no puedo evitar mirar la forma en que acaricia su pierna, acercándose al lugar de la dicha verdadera. Pensar que apenas están en secundaria.

Definiciones

-¿Has escuchado el silencio?
-Osito bobito, el silencio no se escucha
-¿No?
-No
Sonreíste, recargué mi cabeza en tu hombro y acariciaste mi cabello con ternura.                                         Si el silencio no se escucha, ¿entonces tampoco vivo sin ti? Si el silencio es la ausencia de ruido, la muerte es la ausencia de ti.

Desayuno

Hoy desayunó una gomita. A veces, cuando te extraña mucho, desayuna una Tutsi Pop. Siempre que se ven, siente como si estuvieran juntas de nuevo, siempre. Luego se acercan los últimos minutos de cercanía, entonces se viste de mal humor y pone jeta. Cada vez se le hace más difícil dejarte ir.                                                                                                                                                                    Estar contigo es para ella un sueño… un sueño precioso. Pero, ¿y después?                                     Lo pensó mucho, pero hoy por fin ha encontrado la respuesta. Estar contigo es en efecto un sueño. Y todos los sueños, sin excepción, se esfuman al despertar; tan así que hay sueños que ni siquiera recordamos. La muerte es el dormir eterno; el dormir eterno significa no despertar; no despertar significa no dejar de soñar.                                                                                                             No volverá a desayunar gomitas. De hecho no volverá a desayunar. En cambio, hoy tendrá una rica cena. Preparará para ti algo delicioso; elogiarás su cocina, su casa, su cabello, su ropa. Te convencerá de hacer el amor y aceptarás gustosa. Entrada la madrugada dirás que tienes que irte, se bañarán juntas, te vestirás. Te acompañará a la puerta y mientras cruces el umbral te tomará el brazo, te girará súbitamente para besarte. Un beso tan intenso como la primera vez que estuvieron juntas. Sí, esa vez que justo ahora recordaste. Se separará lentamente de tu boca para acercarse a tu oído y te dirá “te amo”. Sonreirás.

-Nos vemos la próxima semana- dirás con una sonrisa nostálgica.

Pero no lo harán.                                                                                                                                                         Mientras enciendes tu carro piensas en la despedida, y es que fue tan intensa que te despierta sospechas.                                                                                                                                                                No volverá a desayunar Tutsi Pops porque ya nunca más te extrañará. De hecho ya nunca volverá a desayunar.

Por algo está

Hace tres meses que lo veo todos los días. El primer mes, subía el puente, iba al puesto de revistas del otro lado de la avenida y volvía por el mismo puente con algunos cigarros.                                      El segundo mes, cuando empezamos a sonreírnos, subía el puente para llegar al otro lado, pero volvía por abajo, esquivando los carros.                                                                                                         Hace un mes que ya no usa el puente, cruza la avenida corriendo y vuelve corriendo también.                                                                                                                                                                                         Hoy estaba totalmente dispuesta  a hablarle, pero en la avenida sólo encontré un charco de sangre.

German Sheperd

No voy a mentir. La primera vez que la vi llorar fue mi culpa. Yo nunca había visto llorar a nadie, y cuando la vi sentí que se me erizaba el pelo. Después de eso la he visto llorar pocas veces, hasta hace poco. Ella me pregunta y me pregunta y me pregunta, y yo sólo callo. Trato de consolarla con mi mirada, con mis caricias. Nunca se lo he dicho, pero sabe que la quiero.                                Hice mal al besar a su novia, al dejar que me tocara, pero creí que era lo correcto. Sé que fue lo correcto, lo que no sé es por qué ahora no para de llorar. Quiero que sepa que de verdad creo que quedan bien. Por Dios santo, ni siquiera permito que su madre la bese o la abrace o se le acerque. Sin embargo, dejo que ella la toque, la bese, la abrace. Creo que hasta me da gusto verlas juntas. Ojalá pudiera decírselo… pero sé que nunca lo haré.

Ojitos Bonitos

La luz se irá pronto. Los colores se desvanecerán, las figuras perderán sus bordes… todas las imágenes perderán su sentido. Hemos tenido tantos, tantos altos y bajos que ya no sé ni dónde estoy. Pero estoy, desafortunadamente.                                                                                                                   Quiero hacerle un regalo, algo que nunca olvide. Hay libros, canciones y experiencias que yo no olvido, pero nada de verdad impactante. Nada que me queme. En mi cuerpo hay pocas cosas para amar, creo que por eso siempre decía que le encantaban mis ojos. Es hora de dejar de pensar, el tiempo se acerca. La cuchara se siente fría en mis manos, tiemblo un poco, pero me hallo determinado a hacerlo.                                                                                                                               Hoy alguien escribe la dirección por mí. Me pregunto qué pensará cuando los vea. Imagino su cara horrorizada, tal vez cuando supere la impresión la invada un raro sentimiento de culpa. No es mi intención. Sólo quiero que sepa que la amo.

22 oct 2008

•octubre 24, 2008 • 1 Comentario

FELICES cuatro años

felices CUATRO años

felices cuatro AÑOS

Ojalá que se sientan como los primeros ratos.

Sin tedio ni cansancio

Sin buscar ratones para los gatos.

FELICES cuatro años

Con todo y los desencantos

Con las risas y las lágrimas

Con los ratos bueno y los malos.

felices CUATRO años

Como dos pares de patas de patos

Las patas de un gato

Que por seis son veinticuatro.

Felices cuatro AÑOS

No segundos

No minutos

No unos ratos

Sino años

FELICES CUATRO AÑOS

No existe ningún otro modo en que me hubiera gustado pasarlos

anonimato

•octubre 22, 2008 • Dejar un comentario

Dice Oso que el anonimato es reconfortante. No se refiere al anonimato que puede entenderse como enviar una carta o un mensaje sin firma. No. Se refiere a lo plácido que resulta el hecho de comenzar de nuevo, desde ceros, en un lugar donde no se conocen los triunfos personales… y mucho menos los fracasos.

Es terriblemente cómodo el alivio que se siente cuando no piensas o imaginas o sientes que la gente te mira con cierta ternura y un dejo de lástima y cuando desapareces de su rango de voz, murmuran cosas como “pobre”, “le pasó otra vez”, etcétera.

Es éxtasis tener un comienzo nuevo, limpio y fresco. Sin laureles, pero sin heridas, sin remiendos. Lienzo en blanco, sin tachones, sin repasos.

Este es un mundo nuevo

•octubre 21, 2008 • Dejar un comentario

Este es un mundo nuevo.

No existe la Luna.

No existe Octubre.

No existe Navidad.

No existe Hallowan.

Este es un mundo nuevo.

No existen las estrellas.

Y por ende tampoco las constelaciones.

No existen los pastores alemanes.

No existen los planes.

Este es un mundo nuevo.

No existe la ESIA.

No existe CU.

No existo yo.

Ni tampoco existes tú.

zolo zoy una bictima maz de la enzeñansa

•mayo 26, 2008 • Dejar un comentario

Así rezaba la frase en una estampa que vi pegada hoy en un salon de la ESIQIE en Zacatenco…
Cómo ven?

Mi pequeña cuete..

•mayo 26, 2008 • Dejar un comentario

Domingo 25 de mayo… 5am

Oso abre los ojos… el cuarto da vueltas… le suceden muchas cosas… lo único que sabe: ha despertado porque su estómago osezno le dice que está enojado y quiere venganza….

Sábado 24 de mayo…2.45pm

Oso se está bajando de la Liberty negra de su tío para después caminar algunos cuantos metros al lugar donde se celebrará la graduación de su primo mayor: Vico.
3.15pm
La comida debería estarse sirviendo, pero como aún faltan varios invitados la comida se postergará.
4.05pm
La comida apenas está llegando… Oso lleva ya aproximadamente unos cuatro o cinco tragos de Torres 10 con Coca-Cola. Se ha sentado al lado de Liliana, quien aparentemente le hará compañía en los tragos.
5.30pm
Ya se han servido los cuatro tiempos de la comida. Oso tiene encima unos ocho o nueve Torres más dos copas de vino tinto.
6.30pm
Oso está brindando con champaña por su primo frente a aproximadamente unas 100 personas. Se suman a su cuenta dos Torres para darse valor
6.35pm
Oso se da cuenta de que es un poco más sensible de lo que pensaba y se le han salido algunas lágrimas. Pide un Torres al mesero para quitarse lo “chipil”. Segundos más tarde ha golpeado su vaso que ahora yace roto en la mesa mientras el líquido negro se esparce por el mantel.

Domingo 25 de mayo… 11am
Liliana llama para preguntar por Oso
Oso:Bueno? (para este entonces ya ha vomitado tres veces…le dio fiebre…no soporta el estómago y sufre de escalofríos terribles e intermitentes…que combinados con los mareos y el dolor de cabeza agudo le hacen desear no haber conocido nunca el alcohol)
Liliana:Hola mi pequeña cuete…mi pequeña chupitos
Oso: jaja (ríe torpemente)
Liliana: Sólo quería saber cómo estabas…decirte que te quiero mucho y desearte suerte en tu examen del Poli
Oso: Ah sí, muchas gracias
Liliana: Ponte a estudiar porque si no pasas no hay peda de celebración
Oso: jaja (ríe nerviosamente al pensar en volver a beber)
Liliana: Bueno.. ahí me mandas un mensaje cuando sepas si te quedaste. Cuídate mucho
Oso: Gracias…

12.40pm
Oso camina bajo el terrible sol azotador aproximadamente 3 kilómetros para llegar al lugar donde será su examen de admisión al Politécnico, que por cierto es la única universidad que tiene contemplada y que si falla probablemente se quedará otro año sin estudiar.

07.08pm
Oso escribe este blog cuando apenas comienza a recordar momentos breves, confusos y ambiguos, de lo que son 8 horas perdidas de su vida…

 
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